Las Leyes Fundamentales.
En enero de 1938, cuando el Caudillo designó su primer gobierno, comenzó la verdadera tarea de institucionalizar el régimen. El primer rasgo del nuevo Estado fue la concentración de poderes en la persona de Franco y establecer el Fuero de Trabajo.
Durante la Segunda Guerra Mundial, tras la derrota de las potencias del Eje, el régimen de Franco se vio forzado a promulgar nuevas Leyes Fundamentales para poder atraer a los Aliados. Se instauró el Fuero de los Españoles, que pretendía aparentar que, en la España de Franco, también los ciudadanos gozaban de unas ciertas libertades políticas, y la Ley de Referéndum Nacional.
Con la
ley de Sucesión permitió a Franco designar a su sucesor "a título de Rey" y se
promulgó la Ley de Principios del Movimiento Nacional.


